"No existen más que dos reglas para escribir: tener algo que decir y decirlo." Oscar Wilde

sábado, 28 de mayo de 2011

Magia

Magia no es ver como algo desaparece, no es sacar un conejo de un sombrero y volverlo a meter, no es tener una asistente bella y un traje escandaloso. Magia eres tú, soy yo, es el mar, el cielo, la música; eso es magia. ¿Por qué no podemos darnos cuenta y hacer un poco de magia?

Tan simple como un atardecer, tan majestuoso como un bosque, magia es lo que vemos con nuestros ojos todos los días, pero estamos tan cegados que no nos damos cuenta. Magia es que talemos un bosque y se recupere, creando arboles y flores mas bellos de los que había antes. Magia es la perseverancia de los animales para sobrevivir en este frío mundo. Magia son los pájaros que vuelan airosos en el cielo, los peces que con sus mil colores nadan en este inmenso mar. Magia no es un celular con mil funciones, no es una cocina grande, no es un sueldo elevado, ni un televisor pantalla plana. Magia es el campo de trigo por el que llegaste a caminar alguna vez, es la sopa de pollo que solo tu mamá sabe hacer, es esa calle melancólica por la que te gusta pasar. ¿Recuerdas ese día en el que estabas tan feliz?, eso es magia. Es recordar, cuidar, entender, valorar. Magia es que aún cuando todo parece perdido siempre se puede hacer algo.


Magia es la música que hace sonar una orquesta, un cello, un fagot, una trompeta. Magia es que una melodía sea tan bella que nos haga llorar. Magia es tirarse en el pasto verde que la primavera trae, es mojarse en la lluvia fresca de la tarde, es cuidar todo lo bello de este mundo. Magia es el sol que sale en la mañana y la luna que te ilumina en la noche, magia es que un bebé nade sin que nadie le haya enseñado antes. Magia es el amor que sentimos, magia eres tú, soy yo, es el mar, el cielo, la música. Pero mas importante que todo, magia es amor. Amor por todo lo que nos rodea. Así que antes de que sea tarde, ¿Por qué no hacemos un poco de magia?..

jueves, 24 de marzo de 2011

Caminando a paso lento va el pequeño Jorge, se dirige hacia su casa luego de un largo día. No puede apartar la vista del emboltorio que lleva en su mano, pues lleva toda la tarde tratando de abrirlo para comerse el chocolate que trae dentro. Jorge esta un poco desesperado pues no es cualquier chocolate, es un chocolate con la forma de un instrumento musical.

Nuestro amigo jorge siempre ha escuchado música, desde que estaba en la barriga de su mamá escuchaba a grandes del Jazz como Louis Amstrong y Charlie parker. A los tres años era la sensación entre todos los bebés de su familia, pues sólo el podía imitar a Dizzy gillespie inflando los cachetes. A los 6 años se adentró al mundo de la música académica, conocío la magia de un claro de luna de Debussy, la belleza de un Ave María de Schubert y el poder de una 5ta sinfonía de beethoven. Su descubrimiento lo llenó de tanta alegría que su mamá le hizo una piñata de Mozart para su 7mo cumpleaños, con peluquín y todo.

Ya a su corta edad de 10 años se puede decir que el pequeño Jorge es todo un experto en música. Los profesores lo aman por la pasión con la que canta todas sus lecciones de solfeo, su familia lo alienta comprandole discos y biografías de compositores y sus compañeros mientras rien lo miran con admiración cada vez que cuenta una historia divertida de algún instrumentista. Pero no crean que todo en la vida del pequeño Jorge es perfecto. Nuestro amigo no toca ningun instrumento, nunca se había podido decidir por uno solo, todos suenan muy bien y para él todos son muy especiales. Por lo que siempre tuvo una gran confución, hasta el día de hoy.

Hoy Jorge tuvo el día mas importante del resto de su vida, el día de hoy logró escoger que instrumento quería tocar. Todos en su cuadra se preguntaban que instrumento había escogido Jorge, sus abuelos apostaron a que sería trombón y sus papas estaban seguros que sería violín. La vecina peleaba con la vieja de al frente porque no iba a ser flauta, ¡Tenía que ser clarinete!. Todos hablaban pero nadie sabía la respuesta correcta.

Caminando a paso lento viene el pequeño Jorge llegando a su casa, su familia lo espera con gran alegría, todos deseando que nuestro amigo anuncie que instrumento tocará. Su mamá le pregunta si escogió el violín y él con una sonrisa en la boca movió su cabeza en un gesto de negación. Sus abuelos saltan del sillón y le preguntan emocionados si escogió el trombón, ¡estaban a punto de ganar la apuesta!, pero Jorge ahora soltando una carcajada negó con firmeza la pregunta. La vecina y la vieja de al frente con un oído casi supersónico oyen que nadie a dicho la respuesta correcta. Así que corren hacia la casa y le preguntan a Jorge si escogió la flauta o el clarinete. Jorge volvió a hacer un gesto de negación.

Todos se quedan en silencio esperando que Jorge declaré cual fue su decisión, y el muy feliz le pregunta a su mamá si puede conseguirle una tijera, pues todavía no ha podido abrir el emboltorio de su chocolate. Su mamá extrañada y un poco fatigada porque aún no sabe lo que su hijo decidió comenzar a tocar, busca la tijera y se la entrega. Jorge cambia su expresión feliz por una seria, como la de un cirujano meticuloso, debe tener mucho cuidado al abrir el emboltorio, pues no quiere dañar su preciado chocolate. Finalmente y después de un movimiento rápido con las tijeras Jorge saca su chocolate, el chocolate mas especial que ha tenido.

Todos miran la forma del chocolate y se dan cuenta que ahí esta la respuesta. La vecina y la vieja de al frente se van felices de que pronto escucharan a Jorge hacer un gran solo en una orquesta. Los abuelos se acuestan a dormir hablando de que vestirán cuando nuestro amigo los invite a su gran debut como solista y sus padres rien felices mientras escuchan un cd de Miles Davis.

Caminando a paso lento Jorge sube a su cuarto mientras termina de comerse su trompeta de chocolate.

sábado, 19 de febrero de 2011

Algo diferente

Hola amigos lectores, espero esten bien. Deben estar sorprendidos, al fin me he dignado a publicar una nueva entrada. Pues debo admitirles que fue bastante dificil, no habia escrito nuevas publicaciones desde hace más de un mes. Podría decir que no tenia nada que escribir, pero siendo sincera simplemente no tenia ganas. En este período de tiempo que ha transcurrido he entrado a mi blog numerosas veces con la intensión de escribir una buena entrada, pero cada vez que el rectángulo blanco donde se supone que debo escribir y yo nos encontramos, me quedo en blanco, sin nada que escribir, sin nada que contar. Así que deben comprender que cuando esto pasa muy seguido, se te quitan las ganas de escribir una entrada.

El 14 de febrero fue una oportunidad muy buena para publicar algo que de hecho valiera la pena, dada la controversia que siempre ha existido respecto a este tema en especial, al menos eso pensé en el trascurso del día. Tenía las palabras, las oraciones y los párrafos perfectamente redactados en mi cabeza, corrí desesperadamente hacia mi computadora, abrí mi blog y nuevamente ese rectángulo blanco borró todas las ideas que tenía, dejandome bastante frustrada y como la última vez, sin nada que escribir. Por lo que comenzé a pensar: Si escribir me cuesta tanto esfuerzo, debe ser porque simplemente no es lo mío. Deje atrás cualquier intención de volver a publicar algo y me olvide de ello, hasta el día de hoy.

Deben estar pensando que mi día debió ser tan extraordinario que tuve que escribir sobre él a toda costa. Pues les cuento que el día de hoy fue tan normal como cualquier otro día, excepto por una pequeña cosa.

Todo comenzó conmigo cayendome de la cama para ir a cumplir mis responsabilidades matutinas, eso significa ir a clases y estudiar. Según mi abuelita gracias a eso algún día seré un miembro productivo para la sociedad, espero tenga razón, porque cuando eres músico creas arte, y según mi profesor de estética de la música, el arte es algo inútil, pero no nos centraremos hoy en si el arte es productivo o no, eso lo dejaré para una futura entrada. Continuaré con mi anécdota.

Ya llegado el mediodía decidí volver a mi casa para alimentarme, me monte en mi respectivo autobús (o camionetica) y comenzó a sonar En los años 1600(8).. moví los pies un rato mientras me imaginaba en una fiesta bailando (gracias a eso casi pierdo mi parada). Me bajé cerca de mi casa, sudada, hambrienta y con este sol propio del tropico un poco mas morena. Comí considerablemente y posterior a eso, como muchos de los adolescentes de hoy en día, pensé en estudiar pero no lo hice. En vez de eso decidí hacer algo mucho menos beneficioso y dormí una pequeña siesta que se convirtió en todo un sueño de 3 horas.

Se acerca la parte interesante. No pensaba pararme de la cama, pero me dí cuenta que iba a llegar tarde a mi ensayo, y las únicas dos cosas en este mundo que pueden hacer que me levante de mi cama y este lista para salir en menos de 10 minutos son mi novio y un ensayo de la orquesta. En este caso el pensar que iba a llegar tarde me hizo saltar como un resorte y arreglarme bastante rápido. Ya que no quería volver a salir a la calle en medio del calor le dije a mi abuelito que me llevara a mi ensayo, y él siempre sonriente aceptó.

Cómo ya estaba lista para salir y mi abuelo no había venido a buscarme caminé un poco por mi casa, mientras limpiaba el desastre que había hecho mi hermano en el almuerzo, miré hacia la sala y me encontré con algo que no había visto desde hace mucho tiempo. Era una caja marrón, tenía el aspecto de que fue muy bella en el pasado, pero el tiempo le había cobrado sus faltas. Tenía calcomanías pegadas en la tapa (en ese momento me arrepentí de haberselas pegado de pequeña), estaba un poco rota y olía a perro mojado.  Me acerque como niña chiquita y con un poco de miedo y un poco de entusiasmo, como quién está a punto de descubrir algo realmente importante, la abrí.

Era una caja de música, sólo tenía un espejo y algunos billetes que ya no se usan, recuerdo que en algún momento tuvo una bailarina, pero supongo que la destruí en alguna oportunidad. Estuve escuchando esa linda melodía hasta que vinieron por mi. Y estuve pensando en ella hasta que volví a mi casa por la noche.

Este acontecimiento no fue un gran evento en mi vida, pero me hizo pensar en dos cosas:

La primera fue en el hecho de encontrarme con algo que aunque nunca lo había notado y no parecía muy importante me dio mucho entusiasmo para escribir una nueva entrada. A veces las cosas mas mínimas pueden crear algo realmente bueno. Cómo la persona que me dijo que era mas fácil escribir en papel que directamente en la computadora (gracias a él pude escribir esta entrada). Es extraño porque aunque nunca hablo con él y a veces no lo noto por estar ocupada en mi vida, él si se percató de mí y aunque no tenía ni idea me ayudó mucho.

La segunda cosa de la que me percaté fue que el tiempo pasa muy rápido, hace nada yo jugaba con esta caja y ahora estoy cerca de la edad legal en mi país, esto es alarmante porque siento que no he hecho nada realmente importante para mi y sin darme cuenta me estoy sumergiendo en la rutina, soy muy joven para que me pase esto y aunque fuera mayor, vivir haciendo lo mismo todos los días no es la idea. Hay que dejarse de miedos y moralismos estúpidos. Al fin y al cabo la vida es corta, la comida deliciosa y el amor agridulce. Hoy haré algo diferente, ¿Y ustedes?..